El día de ayer primero de septiembre, la tiranía de Rosario Murillo y Daniel Ortega ha sellado su decisión de quedarse en el poder para siempre, contra la voluntad del pueblo nicaragüense. Tenemos derechos de elegir y ser electos en elecciones justas, limpias, plurales, competitivas y con observación nacional e internacional.
Los nicaragüenses continuaremos nuestra resistencia contra
esta dictadura dinástica, corrupta y represora, que nos empobrece y no permite
que vivamos y trabajemos en paz. Convocamos
a empleados públicos, militares y policías a sumarse a la lucha por la
democracia, junto al resto del pueblo, abandonando por completo a la tiranía.
La comunidad internacional ha reaccionado repudiando la
intención de la dictadura. La
Organización de Estados Americanos reunirá a sus cancilleres en una sesión de
consulta en las próximas semanas, para decidir la actuación de los países
frente a ese grave desafío a la democracia y la seguridad continental.
Hoy el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco
Rubio, ha afirmado que el régimen de Nicaragua no debe obtener los mismos
beneficios políticos y económicos de otras naciones democráticas. Respaldamos la propuesta de interrumpir las
relaciones políticas y comerciales con
el régimen. Y esperamos que las
resoluciones de los países de la OEA, se sumen a la misma.
Managua 2 de septiembre de 2026
