El tiempo de la libertad llegó para Nicaragua
El tiempo de la libertad llegó para Nicaragua. Nuestra resistencia como pueblo lo ha hecho posible. La dictadura se encuentra en sus días finales, sin respaldo interno, aislada y condenada internacionalmente.
Es el momento de fortalecer nuestra lucha y la unidad en la acción de todas las fuerzas políticas y sociales para abrir las puertas a una transición democrática en Nicaragua.
Una Nicaragua democrática en la que podamos participar, debatir, movilizarnos, aprovechar todas nuestras posibilidades y oportunidades, votar libremente para escoger a quienes nos gobiernen, vivir en paz y libertad.
Para Unamos, son condiciones indispensables para restablecer las garantías ciudadanas y avanzar el inicio de la transición democrática en Nicaragua, luchar y lograr:
1. La libertad plena, incondicional e inmediata de todas las presas y presos políticos. Nadie más en prisión o en desaparición política, ni una detención, ni un secuestro, ni más acoso ni persecución. Anulación total de los juicios y sentencias ilegales y limpieza de los expedientes policiales de todas esas personas.
2. El retorno seguro, inmediato e incondicional de todas las personas exiliadas y desterradas. Restablecer la nacionalidad a quienes les fue confiscada, asegurar el libre ingreso al país a quienes se les ha impedido, negando pasaportes y cédulas. Anulación de los procesos y regulaciones migratorias represivas.
3. Restablecimiento pleno de la libertad de prensa, de expresión, de organización y de movilización. La devolución inmediata de instalaciones, equipos, derechos, licencias y propiedades a los medios de comunicación perseguidos, la restitución de la personalidad jurídica confiscada a los partidos políticos, movimientos sociales y organizaciones populares. Garantías de libre movilización, derecho a protesta cívica y el derecho a huelga.
4. Restablecimiento absoluto de la libertad religiosa, cese de la persecución a las iglesias, sacerdotes, religiosas, religiosos y pastores.
5. Devolución de la personalidad jurídica, derechos y propiedades de las asociaciones civiles despojadas, iglesias, organizaciones no gubernamentales, cámaras empresariales, asociaciones profesionales, universidades y otras asociaciones civiles.
6. Restitución de los derechos civiles y políticos, registros académicos, propiedades, pensiones, cuentas bancarias y bienes de cualquier tipo a personas desnacionalizadas y perseguidos políticos. Anulación de las resoluciones de desnacionalización, juicios, sentencias y actos de cualquier tipo utilizados para restringir sus derechos, negar matrícula en centros de estudio y universidades públicas.
7. Reincorporación de empleados públicos, incluyendo docentes y trabajadores de salud, despedidos u obligados a abandonar sus puestos por la persecución política. Quienes lo soliciten deberán ser reincorporados en las mismas condiciones que tenían al momento de ser expulsados de sus puestos de trabajo.
8. La plena libertad del pueblo nicaragüense solo será posible con el desmantelamiento del sistema represivo impuesto por la dictadura:
a. Separación inmediata de sus cargos de funcionarios civiles, policiales y militares responsables de graves delitos contra la vida de los nicaragüenses, señalados por el Grupo de Expertos de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sin perjuicio de la demanda por sus responsabilidades penales.
b. Desarme y disolución de cuerpos paramilitares y parapoliciales, de la policía voluntaria y de cualquier otro tipo de agrupación de civiles armados.
c. Derogación de cualquier disposición constitucional, legal o administrativa fabricada para la represión política, entre ellas:
• Las disposiciones constitucionales sobre la traición a la patria, desnacionalización, doble nacionalidad, establecimiento de símbolos del FSLN como símbolos nacionales y otras.
• Ley 1040, Ley de Regulación de los Agentes Extranjeros
• Ley 1042, Ley Especial de Ciberdelitos
• Ley 1055, Ley de defensa de los derechos del pueblo
• Ley 1115, Ley de reforma al Código Procesal Penal
• Ley 1145, Ley especial que regula la pérdida de nacionalidad nicaragüense.
Estas reformas son mínimamente indispensables para el ejercicio de los derechos ciudadanos hasta en tanto no se redacte una nueva Constitución Política.
9. Depuración del sistema judicial. Recomponer la CSJ asegurando la participación de magistrados independientes, y la sustitución de jueces directamente involucrados en la utilización de los tribunales como armas de represión política, sin que esa depuración sustituya la necesaria y profunda reforma del sistema judicial para garantizar su independencia e imparcialidad.
10. Acceso inmediato de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos al país, con pleno acceso a cárceles, unidades policiales y otras instituciones en todo el territorio nacional. Esas son las condiciones y exigencias que en Unamos consideramos esenciales para despejar el camino hacia la libertad de los nicaragüenses. Seguiremos en lucha y resistencia, dentro y fuera del país, para lograrlas. La tiranía de los Ortega Murillo se acerca a su fin. Con la unidad de todo el pueblo y de las fuerzas políticas y sociales, podemos lograrlo.
Managua, 24 de febrero 2026
